La empresa aplica medidas técnicas y organizativas razonables para proteger los
datos personales frente a accesos no autorizados, alteración, pérdida o divulgación
indebida. Estas medidas incluyen controles de acceso, políticas internas de
confidencialidad, revisión periódica de permisos y, cuando procede, mecanismos de
cifrado o seudonimización. No obstante, ningún sistema es completamente inmune a
incidentes de seguridad y el uso de redes abiertas de comunicación puede implicar
riesgos inherentes.
En caso de producirse un incidente que afecte de manera significativa a datos
personales, la empresa evaluará su impacto y, cuando así lo exija la normativa,
notificará a la autoridad de control competente y, en su caso, a los usuarios
afectados. La empresa también revisará las causas del incidente para implementar, si
es necesario, medidas adicionales que reduzcan la probabilidad de que vuelva a
producirse un suceso similar en el futuro.